Cómo empezó todo
En 2012, dos carpinteros y una diseñadora decidieron montar un taller compartido en las afueras de Madrid. La idea era simple: trabajar con menos prisa, elegir mejor los materiales y dejar que cada proyecto madurara a su ritmo.
Lo que comenzó como encargos puntuales para amigos se convirtió en una forma de trabajo. Hoy seguimos siendo tres, pero el taller ha crecido y también nuestra forma de entender el diseño.